Guía de Varadero: vive el paraíso
Varadero es el alma de la fiesta. Ese destino de Cuba que hará realidad tu ideal del paraíso. Allí se localizan algunos de los mejores hoteles del Caribe, rodeados de playas de ensueño y naturaleza sin filtros. Ubicado en la provincia de Matanzas y junto a la Península de Hicacos, cuenta con una media de más de 300 días de sol anuales y temperaturas agradables durante todo el año. Te recibirá con sus tradiciones y su color, su hospitalidad y su legendaria alegría.
No tendrás que preocuparte por nada más que por vivir toda esa inspiración: los resorts Blau Hotels en Playa Varadero lo harán todo por ti. ¡Viaja con esta guía para no perderte nada!
La naturaleza de Varadero, el personaje principal
En Varadero, la naturaleza acompaña y acapara; dominando la fotografía como el personaje principal. Los paisajes de mar y selva poseen entidad propia, con una biodiversidad tan abundante que abruma. Visita a los animales y a las plantas mientras te entregas al hedonismo, dejando que tus sentidos se llenen de inmensidad.
Las mejores playas de Varadero
Playa Varadero es la postal del Caribe definitiva. Sus más de 20 kilómetros de arena blanca y aguas turquesas orlan de luz la península de Hicacos. Cuenta con todo tipo de servicios, desde academias de deportes náuticos, hasta restaurantes y bares locales donde podrás tomar algo y escuchar música en directo al atardecer. Cerca de la orilla, cristalina y en calma, habitan los animales marinos.
Ubicada al sur de la península, cerca del puente de Kawama, Playa Coral es una localización pequeña e idílica donde prosperan los peces loro o los erizos de mar. Su arrecife costero te permitirá hacer esnórquel sin alejarte del arenal. Rodeada de senderos, se lleva bien con las largas jornadas de sol y relax, pero también con los planes activos.
Al este de Varadero, en una zona menos frecuentada por los turistas, Playa El Mamey conserva intacta su belleza casi virgen. Si la visitas, ten en cuenta que no dispone de servicios (lleva agua, calzado cómodo, protector solar y algo de picar). A cambio, gozarás de silencio y tranquilidad absolutos. La arena clara y fina, los matorrales bajos y las aves marinas serán los únicos testigos de tu descanso.
¿Te apetece una excursión más larga? Entonces, acércate hasta Cayo Blanco, un islote salvaje localizado a unos 40 minutos de trayecto en barco desde Varadero. Sus aguas color esmeralda y sus especies acuáticas son un prodigio natural. Eso sí, allí no hay hoteles ni carreteras, únicamente algunas instalaciones básicas para las visitas diurnas.
Otros espacios naturales para encontrarte
La Reserva Ecológica de Varahicacos protege uno de los hábitats más antiguos de Cuba. Cactus centenarios, mangles y otras plantas endémicas como la palma enana te recibirán con su majestuosa presencia. Entre pasos de iguanas y caminos bien señalizados, perfectos para la práctica del senderismo y del cicloturismo, contemplarás la otra cara de Varadero. La Cueva de Ambrosio, que conserva sus murales en piedra con pinturas rupestres precolombinas, es una joya arqueológica.
Abierta en el corazón de la roca, a unos 12 kilómetros de Varadero (cerca del aeropuerto Juan Gualberto Gómez), se esconde la Cueva de Saturno, otra gruta milenaria. Acoge un manantial de aguas dulces y cristalinas, custodiado por estalactitas casi místicas. Su cenote interior posee más de veinte metros de profundidad. En él viven peces y camarones ciegos, adaptados a la existencia subterránea.
En el centro de Varadero, el Parque Josone te recibirá como un vergel urbano con jardines tropicales, lagos donde nadan cisnes y patos y bucólicos restaurantes. En sus orígenes, fue una residencia privada erigida por amor, cuando José Iturrioz y Onelia Méndez unieron sus nombres para siempre. Hoy, se trata de un refugio verde y público entre las playas y resorts.
Deportes acuáticos en Varadero: el mar y tú
De entre todos los deportes acuáticos que podrás practicar en Playa Varadero, sin duda, el buceo y esnórquel son los que más momentos de felicidad te aportarán. Explora los fondos marinos y visita a los animales en su hogar entre arrecifes de coral, manglares y otros ecosistemas únicos en el mundo. Allí habitan seres tan fascinantes como las tortugas carey o caguama; el tiburón nodriza; peces de todas las formas y colores; y, en un área protegida de Playa Coral, también adorables caballitos de mar.
Para los más intrépidos, también existe la posibilidad de practicar surf y kitesurf en puntos específicos, donde el viento y las olas resultan propicios. ¿Un consejo? Si eres primerizo, apúntate a una de las escuelas que se ubican en los alrededores de Playa Varadero. El paddle surf, así como los paseos en kayak, en catamarán para observar a la fauna en libertad o en barco de vela completan las opciones activas de un destino célebre por su espíritu aventurero.
Cultura e historia en Varadero para ir más allá
La cultura e historia de Varadero conforman un puente que conduce hacia sus secretos y curiosidades. Recorre el destino deteniéndote en sus puntos de interés, pero no para tacharlos en el mapa, sino para experimentar su esencia. Participa de sus eventos y festivales como un lugareño más, dejándote llevar por la energía del Caribe.
Lugares con alma
Si quieres entender el presente y conocer el pasado, una visita al Museo Municipal de Varadero te mostrará la panorámica completa. Imágenes, objetos cotidianos y, sobre todo, relatos de otro tiempo, cuentan cómo Varadero pasó de ser un refugio de pescadores (y piratas) a convertirse en un oasis para viajeros con inquietudes.
La Mansión Xanadú, uno de los símbolos de Varadero, es el resultado del capricho de un magnate. Se diseñó en 1928 como un extravagante palacio colonial y se terminó de construir dos años después, por encargo del millonario Irénée du Pont. Su belleza decadente, sus vistas sobre el mar y su campo de golf pertenecen a una época dorada de elegantes excesos.
De la ostentación, a la austeridad: la Iglesia de Santa Elvira es un remanso espiritual entre avenidas concurridas. Su fachada blanca y su interior humilde invitan al recogimiento y la meditación. Se trata de un lugar para detenerse, escucharse y recordar que Varadero no es sólo ocio y playa, sino también tradiciones locales y ritos cotidianos.
Palmeras, bancos de piedra a la sombra, sonido de agua que fluye y, en este marco, lugareños que se sientan a charlar en cualquier rincón componen una escena auténtica, que contiene la realidad diaria de Varadero. Pasear por el Parque Central significa participar de la vida en comunidad, reconociendo el destino a otro ritmo.
Festivales para bailar (y brindar)
El Beach Salsa Fest tiene lugar en el mes de abril, una fecha ideal para viajar a Varadero y bailar al final de la temporada alta (situada entre noviembre y abril). Como su propio nombre indica, esta cita con la música cubana se centra en la salsa, con conciertos en la playa y otras actividades como concursos de baile.
El Festival Varadero Josone, celebrado en agosto, festeja el vínculo de Cuba con el jazz y otros estilos afrocubanos como el son y la rumba. Súmate a esta gran fiesta varaderiense con sus actuaciones en vivo, tradiciones y vida callejera; un plan ideal para elevar el romanticismo de tu viaje en pareja o vibrar hasta el amanecer junto a tus amigos.
Y, por supuesto, tampoco te pierdas el Festival Internacional del Ron Cubano, fechado a lo largo del mes de noviembre en Varadero. Catas, talleres, presentaciones de productos, visitas guiadas y mucho más te esperan en esta divertida cita dedicada al elixir cubano por excelencia.
La gastronomía de Varadero y su emocionalidad
Frutas tropicales como la toronja, cereales ancestrales como el maíz o el arroz, pescado y marisco autóctono y plantas sagradas como la yuca o el ají cachucha le dan sentido a una cultura culinaria que te emocionará en cada bocado.
Influencias viajeras e ingredientes de la tierra y el mar
Hermanada con los sabores del resto de Cuba, pero peculiar por su ubicación costera, la cocina criolla de Varadero tiene personalidad propia. Por un lado, el profundo vínculo con la naturaleza de los pueblos originarios con influencia en la región, como los guanahatabeyes, los taínos y los siboneyes, sentó las raíces de una gastronomía conectada a la tierra, al mar y a sus ciclos. Por otro, cada plato habla de sus conexiones con el resto del Caribe, junto con la impronta de los colonos europeos (en especial, los españoles) y la presencia de esclavos africanos en la isla hasta finales del siglo XIX.
Platos varaderenses: cocina marinera más allá de la ropa vieja
Varadero sabe a mar. Sus ingredientes frescos son los protagonistas de recetas simples pero llenas de sabor como el pescado frito, que se elabora rebozando y friendo la pesca del día (especies locales como el pargo, la minuta o el pejeperro se encuentran entre las principales opciones del menú); y se sirve con un toque de limón o mojo, arroz blanco, frijoles y yuca.
La langosta también ocupa un lugar preponderante en el recetario varaderense. En Cuba, es típico prepararla a la plancha o enchilada con una salsa espesa y picante de ajíes, tomate, cebolla, ajo, vino blanco seco y especias. Entre los mariscos, tampoco faltan los camarones, que suelen servirse enchilados, fritos o como parte de guisos.
Las guarniciones estrella son la yuca frita con mojo y los moros y cristianos (arroz blanco con frijoles). Todo regado con un cóctel de ron cubano. A la hora del postre, concédete un capricho dulce y prueba el guenguel, una elaboración típicamente caribeña con base de maíz molido, a la que se le añade agua o leche hasta obtener una crema suave, azúcar y canela.
Los mejores hoteles en Varadero: hazlo inolvidable
El nuevo Blau Las Morlas Varadero Beach brilla rodeado de vegetación tropical, frente a una playa privada de aguas turquesas y arena blanca. Todo en este resort familiar de cuatro estrellas está pensado para que te relajes y disfrutes. De sus elegantes habitaciones en tonos cálidos, a su propuesta de entretenimiento, que incluye un club infantil para los más pequeños. Su selección gastronómica local e internacional Todo Incluido, unida a sus evocadores espacios deportivos y de bienestar, completan su filosofía.
Blau Varadero preserva la autenticidad del Caribe cubano, con sus coloristas y románticas habitaciones y suites en primera línea de playa. Este resort Todo Incluido sólo adultos se abre al mar como una flor donde te aguardan experiencias únicas. Deportes acuáticos, paseos al atardecer, cenas para dos (en sus cuatro restaurantes) y brindis (en sus cinco bares), con la opción de reservar excursiones que te llevarán al corazón de la cultura y naturaleza cubanas. Descubre el equilibrio entre relajarse y pasarlo bien. El resto es pura sensorialidad.
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